Platos para todos los gustos
La variedad gastronómica reserva agradables sorpresas a los turistas que visitan Foz do Iguaçu. La heterogeneidad cultural y étnica, que hace de la Triple Frontera una de las regiones más cosmopolitas del mundo, contribuye a esa gran diversidad culinaria que se pone sobre la mesa y frente a la gula de los visitantes.
Foz, de hecho, cuenta con una amplia red de servicios gastronómicos. Son más de 150 establecimientos donde se pueden probar de los más diversas comidas. El precio varía de acuerdo con el gusto y el bolsillo del cliente.
Por lo menos un tercio de los establecimientos tiene cocina con categoría internacional. Algunos de los mejores y más refinados restaurantes están localizados en los principales hoteles de la ciudad.
La cocina regional de origen indígena recibió influencia desde el inicio de la colonización y viene siendo perfeccionada por cocineros traídos por los grandes hoteles. El resultado puede ser visto en las variedades de recetas con los peces de los ríos locales, principalmente el dorado.
En muchos restaurantes se puede experimentar el Pirá de Foz, plato típico de la región, hecho básicamente con carne de surubí y de dorado, peces fácilmente encontrados en la cuenca del río Paraná.
La diversificada gastronomía brasileña está presente en gran parte de esos restaurantes. No faltan opciones de comida bahiana, minera, paulista, el inconfundible asado gaúcho y especias del Norte, entre otras. La feijoada también se encuentra en muchos establecimientos, incluso en refinados restaurantes de hoteles.
Atravesando la frontera con Argentina, el turista podrá saborear en Puerto Iguazú un gustoso bife de chorizo o la tradicional parrillada.
La ruta gastronómica de la región se completa con los platos típicos de las deliciosas comidas alemana, árabe, china, española, italiana y japonesa. Opciones no faltan. Sólo es juntar hambre con la voluntad de comer. |